El mito de las amazonas se confirma tras descubrir el esqueleto de una niña de 13 años


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Una guerrera amazona de 13 años que fue enterrada junto a sus armas (un carcaj con flechas y un arco) hace 2.600 años finalmente ha sido identificada como mujer tres décadas después de ser desenterrada en Siberia, creyéndose siempre que era un hombre. Las avanzadas técnicas de reconocimiento genético han permitido esta identificación.

Durante mucho tiempo se creyó que estas mujeres eran producto de la imaginación antigua, pero la evidencia arqueológica ha revelado que las mujeres guerreras, que inspiraron estos mitos, realmente existieron.

En 1988, los especialistas Marina Kilunovskaya y Vladimir Semyonov se encontraron con la tumba del supuesto joven guerrero parcialmente momificado en Saryg-Bulun, en la actual República Tuva de Siberia, durante una excavación, según explica «The Siberian Times». Era una zona con varios túmulos funerarios y había otros seis esqueletos en aquella tumba, tres eran también de mujeres y una de ellas sepultada como si estuviera montando a caballo.

Los arqueólogos encontraron que los restos del guerrero estaban tan bien conservados que incluso se veía una verruga en la cara, y sin embargo, en ese momento no había indicios de que se tratara de una mujer. Sin embargo, un reciente análisis genético reveló que el cadáver parcialmente momificado, que estaba envuelto en un abrigo de piel, no correspondía a un hombre.

Ya el pasado febrero habíamos contado que una expedición arqueológica de la Academia de Ciencias de Rusia, dirigida por Valeri Guliáyev, había descubierto en la región de Vorónezh, al suroeste del país, un enterramiento de cuatro mujeres guerreras pertenecientes al pueblo escita. Recibieron sepultura hace unos 2.500 años y representan tres generaciones distintas.

Hasta entonces, vestigios de amazonas escitas se habían encontrado ya, pero no enterradas juntas, con edades diferentes y con sus adornos prácticamente intactos. Los arqueólogos rusos desconocen por ahora la razón por la que fueron inhumadas en la misma tumba, pero el hallazgo puso de actualidad las viejas leyendas sobre la existencia de mujeres guerreras.

Según los expertos, esta nueva «deslumbrante» revelación vuelve a retrotaernos los antiguos relatos de las jóvenes guerreras hábiles y despiadadas de la civilización escita, quizá engrandecidos o no. Estas personas nómadas, famosas por su dominio de la guerra montada, surgieron en el sur de Siberia y vivieron entre los años 900 y 200 a. C.

«Esto abre un nuevo aspecto en el estudio de la historia social de la sociedad escita, y nos devuelve involuntariamente al mito de las amazonas que sobrevivieron gracias a Herodoto», recoge «The Daily Mail» las palabras del investigadora Kilunovskaya.

Se estima que jinetes femeninos existieron en la era escita entre las tribus nómadas y seminómadas de lengua persa en el este de Europa. Estas amazonas probablemente custodiaban ganado, propiedades y las viviendas cuando los hombres se ausentaban durante largas campañas militares.

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